MEMORIA SÁNCTI IOSEPHI | MEMORIA DE SAN JOSÉ

OREMOS A SAN JOSÉ POR SU INTERCESIÓN, PIDIENDO SU AYUDA EN LOS MOMENTOS DE NECESIDAD Y SU AMOROSA PROTECCIÓN


Acerca de esta oración

El Memorare es una oración de petición confiada, atribuida tradicionalmente a San Bernardo de Claraval. Esta versión está dirigida a San José, padre adoptivo de Jesús y patrono de la Iglesia universal. Puede rezarse en cualquier momento, especialmente al buscar la intercesión de San José por las familias, los trabajadores y los necesitados.

Orar Diariamente

MEMORIA SÁNCTI IOSEPHI [TTS: "Memento, o clárissime Patriarcha Sáncte Ioseph, de testimonio Sánctæ Teresiæ, devotæ tuæ clientis, numquam auditum esse quemquam qui protectionem túam invocaverit aut mediationem túam quæsiverit solacium non nactus sit. Hac fiducia ad te venio, amantissimum protectorem méum, castum sponsum Maríæ, nutricium Salvatoris hominum et dispensatorem thesaurorum Sacratissimi Córdis éius. Noli despicere precem méam ferventem, sed exáudi benigne et exáudi petitionem méam."]

Memento, o clárissime Patriarcha Sáncte Ioseph, 
de testimonio Sánctæ Teresiæ, 
devotæ tuæ clientis, 
numquam auditum esse quemquam qui protectionem túam invocaverit aut mediationem túam quæsiverit solacium non nactus sit. 

Hac fiducia ad te venio, 
amantissimum protectorem méum,
castum sponsum Maríæ, 
nutricium Salvatoris hominum et dispensatorem thesaurorum Sacratissimi Córdis éius.

Noli despicere precem méam ferventem, 
sed exáudi benigne et exáudi petitionem méam...

(mentionem petitionis tuae fac).

Oremus [TTS: "Déus, qui ineffabili Providentia tua sánctum Ioseph sponsam sanctissimæ Matris tuæ eligere voluit, concede, rogámus te, 
ut, quem protectorem nóstrum in terris veneramur, intercessorem nóstrum in cǽlo esse possit, 
qui vivat: et regnabit in ætérnum et in ætérnum. Amen."]
Déus, qui ineffabili Providentia tua sánctum Ioseph sponsam sanctissimæ Matris tuæ eligere voluit, concede, rogámus te, 
ut, quem protectorem nóstrum in terris veneramur, 
intercessorem nóstrum in cǽlo esse possit, 
qui vivat, et regnabit in ætérnum et in ætérnum.
Amen.
        

MEMORIA DE SAN JOSÉ

Recuerda, oh ilustrísimo Patriarca San José, 
que según el testimonio de Santa Teresa, 
tu devota clienta, 
jamás se ha oído decir que alguien que haya invocado tu protección o buscado tu mediación no haya obtenido alivio.

Con esta confianza me presento ante ti, 
mi amado protector, 
casto esposo de María, 
padre adoptivo del Salvador de los hombres y dispensador de los tesoros de su Sagrado Corazón.

No desprecies mi ferviente oración, sino escucha benignamente y concede mi petición...

(menciona tu petición).

Oremos
Oh Dios, que por tu inefable Providencia te dignaste elegir a San José como esposo de tu Santísima Madre, concédenos, te suplicamos, 
que quien veneramos como nuestro protector en la tierra 
sea nuestro intercesor en el Cielo, 
que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo y cómo se reza el Memorare a San José?
El Memorare a San José puede rezarse en cualquier momento, especialmente cuando se necesita su protección paterna o su intercesión por la familia, el trabajo o los moribundos. Es particularmente adecuado en el mes de marzo (Mes de San José) y en sus fiestas del 19 de marzo (San José, Esposo de la Santísima Virgen María) y del 1 de mayo (San José Obrero). Muchos fieles lo rezan diariamente como un breve pero sincero acto de confianza en el santo silencioso y fiel que veló por la Sagrada Familia.
¿Qué pide esta oración?
El Memorare a San José es una oración de petición confiada: el alma recuerda a San José que jamás nadie que haya buscado su auxilio ha sido abandonado, y sobre la fuerza de esa confianza pide su intercesión en la necesidad presente. La oración se apoya en el amor oculto y paternal de San José y en la autoridad única que le fue dada sobre Jesús y María, pidiéndole que lleve la súplica ante su Hijo adoptivo. Es breve, directa y llena de confianza.
¿Quién es el autor original del Memorare?
El Memorare original es una oración mariana tradicionalmente atribuida a San Bernardo de Claraval (A.D. 1090-1153), el gran abad cisterciense y Doctor de la Iglesia, aunque algunos eruditos atribuyen al sacerdote francés del siglo XVII Claude Bernard la conformación de su forma actual. La versión mariana comienza así: «Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección haya sido abandonado.» Esta versión transpone la misma estructura de confianza a San José, el silencioso guardián de Jesús y María.
¿Por qué rezar a San José mediante esta oración?
San José es venerado como padre adoptivo de Jesús, fiel esposo de María, patrono de la Iglesia universal (declarado por el papa Pío IX en A.D. 1870), y patrono de los trabajadores, de los padres y de la buena muerte. El Memorare a San José vuelca hacia él la misma confianza otrora reservada a su santísima esposa, en reconocimiento de la enseñanza constante de la Iglesia según la cual José escucha la oración en el silencio de su vida oculta e intercede poderosamente por la casa de la fe. Muchos católicos lo rezan hoy por situaciones difíciles en la vida familiar, en el trabajo o por quienes se acercan a la muerte.